4 SEGUNDOS

4 segundos fue el tiempo que le llevó a ese montón de hierros caer sobre mi cuerpo. Unos segundos que se convirtieron en minutos. Unos segundos que, en esta ocasión, sacaron lo mejor y más puro de mí. El miedo se diluyó para dejar el protagonismo a un cuerpo ágil y resolutivo. Esta pieza habla de accidentes, de riesgo, de vida y de autoconocimiento. 4 segundos nos recuerda el animal que todos llevamos dentro. Ese animal que, en ocasiones, puede llegar a salvarnos la vida.

Sobre el escenario y en medio de una niebla densa se nos aparecen dos figuras humanas. Ella tumbada sobre él, en el suelo. Poco a poco ambos recuperan su vitalidad y con ella aparece el movimiento. Sin embargo hay algo extraño en sus miradas. Ya nunca volverán a ser los mismos. Acaban de vivir sin duda una experiencia trascendental que les cambiará la vida.